Trump perdió apoyo en los cuatro temas que mide el Agregador Defoe, pero no al mismo ritmo. La distancia entre su mejor tema y los peores está en su punto más ancho, y en el voto al Congreso esa diferencia desaparece.
Aprobación de Trump por tema
Porcentaje que aprueba su manejo de cada asunto. Enero 2025 a hoy.
Aprobación general de Trump
Aprueba y desaprueba, con intervalo de credibilidad del 95%.
Voto al Congreso: intención por partido
A qué partido dicen que votarían para la Cámara de Representantes.
Probabilidad de mayoría en la Cámara
Cuarenta mil simulaciones por semana sobre los 435 distritos. Mayoría: 218.
Probabilidad de mayoría en el Senado
Las 12 contiendas en disputa de los 35 asientos en juego. Mayoría: 51.
Escaños estimados en el Senado
Escenario central de las simulaciones, con la línea de la mayoría.
Saldo neto de los tres líderes de Norteamérica
Aprobación menos desaprobación. Cada serie es el promedio de encuestas de su país.
Donald Trump ha perdido apoyo en los cuatro temas que el Agregador Defoe mide por separado. Desde enero de 2025, su manejo de la economía pasó de 47.4% a 32.4%. La política exterior, de 47.2% a 32.5%.
La migración también cayó, pero menos: de 51.7% a 41.3%. Diez puntos y medio contra quince.
Esa diferencia de ritmos es lo que ordena el tablero a un mes de la elección.
Es la distancia entre migración y el promedio de economía y política exterior: el punto más ancho de las 88 semanas que lleva la serie.
Y se abrió del lado de migración. Economía y política exterior llevan corriendo juntas desde el principio.
El agregado general está en 37.9% de aprobación contra 59.7% de desaprobación. Un saldo neto de -21.8 puntos.
La migración es el único tema donde califica por encima de su propia aprobación general: 41.3% contra 37.9%. Los otros tres corren por debajo.
Que le quede la migración no quiere decir que ahí esté fuerte. Es su tema menos malo, que es distinto de un tema bueno.
La boleta genérica para el Congreso marca 50.6% demócrata contra 42.1% republicano: una ventaja de 8.5 puntos, la más alta del ciclo.
Un electorado que distingue finamente entre temas no hace esa distinción cuando le preguntan por qué partido va a votar. El voto agrega lo que las preguntas temáticas separan.
Los republicanos llevan desde junio en 42, sin moverse una décima. Los demócratas subieron 2.1 en ese mismo lapso. El movimiento viene entero de un lado.
Una ventaja nacional no se reparte pareja entre distritos. El Agregador la traduce contienda por contienda y simula cuarenta mil elecciones.
89.4%La probabilidad de que los demócratas ganen la Cámara. El escenario central los deja en 240 escaños de 435, con un rango de 205 a 283. La mayoría son 218.
La misma ventaja nacional, veinticinco puntos menos de probabilidad. La razón es el mapa: de los 35 asientos en juego, los republicanos defienden 22 y los demócratas 13.
Los demócratas necesitan ganar los suyos más cuatro ajenos. El escenario central los deja en 51 escaños, con un rango de 46 a 55.
La mayoría son 51. Las dos líneas corren pegadas al umbral: no es una mayoría cómoda, es la mínima.
El modelo parte del promedio de encuestas, no de un pronóstico de resultado. Las probabilidades describen qué tan consistente es la ventaja actual con cada desenlace, dado el error con que las encuestas han fallado antes.
No incorporan gasto de campaña, calidad de candidatos ni nada posterior al corte.
El número relevante no es ninguna aprobación por separado, sino la distancia entre saldos. Trump registra -21.8. Claudia Sheinbaum, +38.1. Mark Carney, +32.1.
Es lo que separa a la presidenta mexicana del presidente estadounidense en saldo neto.
Eso dice con cuánto respaldo interno llega cada quien a la mesa. El Agregador mide ese respaldo, no lo que se haga con él.